Ricetta tradotta in italiano alla fine del post:

MEDITAZIONE CON RISO

INGREDIENTES

  • 2 tacitas de arroz basmati
  • un puñado de pasas sultanas
  • una cucharada de piñones
  • una cucharada de mayonesa
  • una pizca de eneldo
  • (una lata de atún claro) opcional
  • sal

PREPARACIÓN

Cocemos el arroz basmati en abundante agua, escurrimos y lavamos con agua fría para parar la cocción. Lo metemos en un bol de ensalada y añadimos los demás ingredientes.

CLAVE SIMBÓLICA

Este plato está inspirado en una meditación que me gusta mucho y que se hace con piedrecitas. Consiste en meditar con un montoncito de aproximadamente unas cincuenta piedras pequeñas, que se van pasando de un lado al otro del zafu en cada respiración. Es una forma sencilla y muy eficaz para centrarse en la respiración y sentir cómo cada una de ellas es diferente y único.

Del mismo modo, este plato está formado por granos muy parecidos pero todos diferentes, que deberemos tratar de saboreas y distinguir en la boca; nos encontraremos con sorpresas cada cierto tiempo, llámese uva pasa o piñón, que debemos agradecer y disfrutar con la calma de la actitud meditativa… es un plato templado o frío, así que no hay problema🙂

IN ITALIANO

  • 2 tazzine di riso basmati
  • una manciata di uva sultanina
  • un cucchiaio di pinoli
  • un cucchiaio di maionese
  • un po’ di aneto
  • (una scatoletta di tonno al naturale) opzionale
  • sale

Cuocere il riso, scolare e lavare con acqua fredda. Mettere tutto in un’insalatiera insieme agli altri ingredienti e servire tiepido o freddo.

Questo piatto mi è stato ispirato da una meditazione che si con dei sassolini; questi, accumulati a fianco del cuscino per meditare, si spostano da una parte all’altra al ritmo della respirazione. In questo modo si è consapevoli di come ogni respiro è diverso e uguale agli altri, proprio come i sassolini.

L’approccio al piatto dovrebbe essere lo stesso; la degustazione è lenta per permetterci di gustare ogni chicco e distinguerlo in bocca, assaporando ogni tanto la sorpresa dell’uvetta e dei pinoli, senza mai perdere di vista l’esperienza meditativa.