Estas galletas son el resultado de una curiosa experiencia. El domingo tuvimos el típico día de lluvia, uno de esos que anuncian la inminente llegada de Mabon, y me apetecía hacer galletas para calentar la casa y los sentidos. No se me da muy bien hacer galletas, así que busqué y busqué hasta encontrar una receta fácil, ligera y con poco ingredientes. Lo malo es que, cuando por fin me puse manos a la obra, tuve algún problemilla con los ingredientes; en efecto, la receta original tenía 50 gr de maizena en vez de levadura para postres, mantequilla normal y no light… pero sobre todo tenía 80 gr de miel que yo olvidé poner!!

A pesar de todos estos percances, las galletas salieron riquísimas, ligeras, dulces, tiernas, un poco esponjosas… ¡una verdadera sorpresa! En fin, apunté la nueva receta para poder repetirla, pero espero probar también la versión original para comparar🙂

INGREDIENTES

  • 150 gr de mantequilla light
  • 90 gr de azúcar
  • 200 gr de harina
  • 1 sobre de levadura para postres
  • 3 cucharaditas de jengibre
  • 2 yemas de huevo

PREPARACIÓN

Mezclamos la mantequilla -ya blandita- con el azúcar hasta obtener una crema densa y uniforme. Añadimos la harina, la levadura y el jengibre; finalmente, añadimos las yemas de huevo y mezclamos bien. Quedará una masa bastante densa y pegajosa, con la que llenaremos los moldes de galletas, si disponemos de ellos; si lo preferimos, podemos poner la masa en cucharadas y directamente sobre el papel de horno (bien separadas porque crecerán bastante). Horneamos durante 10-15 minutos a 180º.

CLAVE SIMBÓLICA

Luchamos todos los días para convencernos de que tenemos el “control” de nuestra vida y de lo que nos rodea, con la arrogancia de creer que sabemos lo que nos conviene desde lo alto de  nuestro punto de vista. Sin embargo, a menudo esa actitud impide que nos dejemos llevar por la experiencia, que estemos abiertos a los cambios y que mantengamos la conciencia despierta para poder re-aprendernos y re-inventarnos constantemente. Al fin y al cabo, esa relación causa-efecto del karma no es siempre tan funesta…