INGREDIENTES

    • 1 nabo
    • 1 zanahoria
    • 1 patata grande
    • 1 poco de repollo
    • 1 puerro
    • 1 tacita de maiz
    • 2 brotes de coliflor
    • 1 hoja de laurel
    • 1 ramita de romero
    • Sal
    • Aceite de oliva extra virgen
    • 1 pizca de cayenna molida

    PREPARACION

    Lavar y picar cuidadosamente todas las verduras en trozos pequeños. Verterlas en una olla y cubrirlas de agua junto con la sal y las hierbas.

    Llevar el agua a ebullición y después dejar cocer a fuego lento durante 20 minutos hasta que quede todo tierno.

    Triturar hasta obtener una crema y servir con un chorrito de aceite crudo y un poco de cayenna molida.

    MEDITACION

    El procedimiento básico para cocinar es el hervido. Para hervir hay que llevar el líquido a la temperatura de ebullición para cocer los alimentos en su interior: la cocción se produce al mantener esa temperatura durante cierto tiempo. Hervir los alimentos con agua implica llevarlos a más de 100° y hacer que con la ayuda de sal y especias intercambien entre ellos sabores y propiedades. Si aumentamos el porcentaje de la sal, aumenta la temperatura, pero el alimento pierde más aroma; por lo tanto, cuanto más sal en el agua, más insípido queda el plato.

    Concentraos muy bien en la fase de cortar, lavar, picar las verduras y de la precision y sutileza que implica. Después observad el lento proceso de hervido y cocciòn.

    Algo parecido al hervido de los alimentos ocurre con los procesos de pensamiento de las personas, ¿no es verdad?

    En ese caso, ¿qué sería la sal que hierve el agua de nuestros pensamientos? ¿Las emociones?

    Y la cayenna, ¿qué sería?