INGREDIENTES

    • Masa quebrada (o brisé o hojaldre) ya preparada
    • Calabacìn, 1/2
    • Puerro, 1/2
    • Tomate, 1
    • Pimiento rojo, unas tiras
    • Mozzarella, 1 (u otro queso que funda)
    • Vino blanco para cocinar
    • Aceite de oliva extra virgen
    • Sal (a discreciòn)
    • Oregano, una pizca
    • Cayena molida o ajì, una pizca

    PREPARACION

    Precalentar el horno a 180°-200°. Extender la làmina de masa quebrada en el molde para tartas sobre el papel de horno. Doblar los bordes hacia el interior para moldear el formato a gusto y pinchar con un tenedor toda la masa para que no se formen burbujas de aire en la superficie. Tapar con papel de aluminio y hornear unos 10 minutos hasta que la masa se cueza y coja un poco de color antes de añadir las verduras, para que asì no quede mojada ni blanda.

    Mientras tanto, calentar el aceite en una sartén y sofreir lentamente el puerro cortado en rodajitas muy finas; añadir el pimiento, después el calabacìn en rodajas y finalmente el tomate, todo bien picado. Cuando esté todo tostado, echar un chorrito de vino blanco, salar y añadir las especias a discreciòn.

    Cuando las verduras estén cocidas, aunque “al dente” porque van a cocer màs en el horno, y el caldo haya sido absorbido casi enteramente disponer el preparado sobre la masa quebrada y volver a hornear durante unos 20 minutos.

    A cocciòn casi ultimada, cuidando bien el color del borde de la tarta, añadir la mozzarella cortada en cubitos y volver a hornear hasta que esté fundida y dorada.

    Servir tibia o frìa.

    WICCA

    Apto para todos los periodos y estaciones, dependiendo de las verduras empleadas. Esta combinaciòn es adecuada para las fiestas de primavera y de verano, ya que celebran la primera cosecha. Se puede jugar también con la forma de la tarta, pues es una receta muy ductil y adaptable a todos los gustos.